Cómo hacer la vuelta de vacaciones más llevadera

Cómo hacer la vuelta de vacaciones más llevadera

Las vacaciones son el descanso que llevamos esperando todo el año, ya que es la oportunidad de disfrutar de hobbies, desconectar del trabajo, reunirte con los tuyos…

Por desgracia, ese momento de tranquilidad se agota y tenemos que volver al trabajo y a la rutina diaria, con nuestros horarios y actividades habituales. Esto no siempre es fácil, ya que nos volvemos a privar de la libertad de hacer lo que nos apetece y retomamos la repetición de hábitos y horarios, como levantarte a las 7:00 am, organizar las comidas de la semana o encontrar hueco para ir al gimnasio.

“Me siento triste, apagada. Estoy todo el día de mal humor, dejo las cosas sin terminar, estoy torpe, creo que es porque no duermo lo suficiente”.

Si te sientes reflejado/a con esta frase, es posible que sufras del conocido síndrome postvacacional. No es un trastorno, sino un conjunto de síntomas manifiestos que son característicos de una enfermedad o un trastorno. En este caso, es un periodo de adaptación a la rutina, que puede provocar tristeza, cansancio, falta de apetito, de sueño o de concentración, irritabilidad, dolores musculares…

¿Qué es lo que podemos hacer?

Como siempre, lo que os presentamos son consejos que os pueden ayudar, pero no son unas pautas perfectas que cumplir. Lo mejor es que escojas las que más se adaptan a ti y las intentes poner en práctica dentro de tus posibilidades:

  1. Periodo de adaptación: volver del viaje un día o dos antes de que terminen las vacaciones puede ser una gran ayuda para poder tener una mejor transición. Así podrás reconectar con tu rutina de manera menos brusca. Por ejemplo: quedar con amigos, organizar la agenda…

  2. Cambio en la alimentación: con el verano, la dieta se llena de excesos y se desequilibra. Intenta comer más verduras, fruta y evita el exceso de azúcar o de alcohol. ¡No te olvides de beber agua!

  3. Cuida tu salud mental: como hemos explicado anteriormente, el volver de las vacaciones y empezar a trabajar puede causar algo de estrés.
    • Date descansos de media mañana con los compañeros/as de trabajo, realiza actividades de ocio…
    • Meditar también es de gran ayuda, disminuye la irritabilidad y te ayuda a conectar con tu cuerpo.  
    • Dormir de manera adecuada y mantener horarios regulares. Puedes empezar a poner el despertador o evitar dormir siestas.
    • Búsqueda de nuevas metas y proyectos. Motivarte con nuevos objetivos y propósitos de manera progresiva.
    • Planifica un nuevo viaje: sí, acabas de volver de vacaciones, pero ¿qué hay de malo en empezar un nuevo viaje? Planear una escapada te ayudará a poder tener una actitud positiva y tener ilusión por hacer algo divertido.

  4. Retoma el ejercicio: el deporte es fundamental para reducir el estrés, ya que libera endorfinas, dopamina y serotonina, encargadas del placer y de la felicidad. Intenta buscar un mismo ratito todos los días y, así, tu cuerpo aprenderá a relacionar esa hora con el ejercicio y poco a poco empezará a crearse la rutina.

El cuerpo es muy sabio y se va adaptando a los hábitos que le inculcamos. Busca cuáles de los que te hemos mencionado podrían ayudarte en especial y empieza aplicándolos. ¡Sin darte cuenta apenas, habrás entrado en la rutina!

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