¿Por qué es importante el seguimiento psicológico en cirugía bariátrica?

¿Por qué es importante el seguimiento psicológico en cirugía bariátrica?

“¿Psicólogo?, ¿por qué? Si con la cirugía ya bajaría de peso ¿no?”

Se trata de la pregunta estrella cuando alguien se somete a una cirugía bariátrica. Una pregunta formulada por los propios pacientes, por sus familiares e incluso, por una gran parte de la comunidad médica que situando como foco del problema “el peso”, asienta su solución en la clásica diada dieta + ejercicio.

La cuestión es que el peso” no es el problema sino el resultado del verdadero problema: un conjunto de hábitos y mecanismos que derivan de la relación con la alimentación y con uno/a mismo/a.

Cuando una persona toma la decisión de someterse a una cirugía bariátrica, lo más frecuente es que lleve a sus espaldas todo un recorrido de dietas, tablas de ejercicio, suplementos dietéticos, subidas y bajadas de peso intermitentes con el famoso efecto rebote incluido. Llegados a ese punto, es muy fácil que la persona haya interpretado todos esos intentos como fracasos y se los haya atribuido en forma de “no tener fuerza de voluntad”.

Pero nada más lejos de la realidad. No es cuestión de falta de disciplina sino de comprender que cuando lo que se busca no es únicamente “bajar de peso” sino “bajar de peso y mantenerlo”, el panorama cambia y se vuelve indispensable pararse a evaluar y analizar en detalle qué hábitos, rutinas y mecanismos a nivel psicológico son los que están influyendo en el peso.

El peso se asienta en una serie de mecanismos que hay que analizar, desmontar y volver a construir. Esto lleva tiempo y sobretodo, un espacio donde poder poner sobre la mesa qué factores son importantes a tener en cuenta para que la pérdida de peso sea a largo plazo. Y es ahí donde entra el tratamiento psicológico.

El seguimiento psicológico pretende ofrecer a la persona ese espacio en el que se toma conciencia de la relación con la alimentación y de qué mecanismos son necesarios trabajar a lo largo de todo el proceso:

1. El tratamiento psicológico al inicio

Incluso antes de realizar la cirugía, la terapia ayuda a ajustar expectativas, conocer a qué nos enfrentamos y tomar conciencia de los hábitos que será necesario abordar.

2. El tratamiento psicológico durante la pérdida de peso

Después, se realiza todo un desmonte de los mecanismos que han derivado en el aumento de peso: horarios inexistentes o desestructurados, hábitos adquiridos por nuestro entorno familiar (de los que incluso podemos no ser conscientes), la relación amor-odio con la alimentación, la tendencia a regular nuestras emociones con la comida y un largo etcétera.

3. El tratamiento psicológico durante el mantenimiento

Por último, bajar de peso no es el equivalente a sentirse bien con nosotros/as mismos/as. La rapidez con la que cambia la figura corporal no da margen a que cambiemos la representación que tenemos de nuestro cuerpo que, de hecho, tiene más que ver con cómo nos sentimos en relación a nosotros/as y nuestras experiencias pasadas.

En palabras de una paciente “es realmente frustrante que todo el mundo perciba el cambio pero que yo no consiga verme tan bien”. En este sentido el trabajo con la imagen corporal resulta esencial.

De esta forma, el seguimiento psicológico en cirugía bariátrica se posiciona como un pilar fundamental para lograr no el éxito de la bajada, sino un éxito que se mantenga a largo plazo y, sobretodo, se refleje en un mayor bienestar con nosotros/as mismos/as.

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