Trastornos de la Conducta Alimentaria: aportando luz sobre algunos mitos frecuentes

Trastornos de la Conducta Alimentaria: aportando luz sobre algunos mitos frecuentes

Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales que conllevan una manera inadecuada de alimentarse (en perjuicio de la salud) y se acompañan de una preocupación excesiva por la imagen corporal, que limita la posibilidad de desarrollar una vida normal causando un deterioro significativo de la salud física o del funcionamiento psicosocial.

A continuación, vamos a aportar un poco de luz sobre algunas creencias que existen en torno a estos trastornos:

1. «Cursan con extrema delgadez»

Los trastornos alimentarios pueden existir en personas con todos los tipos de cuerpo y en cualquier franja de peso corporal. Es común asociar la extrema delgadez con los TCA pero, en el caso de la bulimia nerviosa o el trastorno por atracón, la gran mayoría de los pacientes se encuentran en normopeso o sobrepeso. El peso de una persona no es un criterio diagnóstico o la única señal de alarma de la presencia de un TCA, siempre deberá coexistir con otros síntomas como tener conductas alimentarias alteradas, preocupación excesiva por la imagen corporal, estado de ánimo disfuncional…

2. «Son una forma de llamar la atención»

Los trastornos alimentarios son enfermedades que nadie elige padecer. Las personas que tienen estas enfermedades no tienen falta de voluntad, tienen un trastorno mental que les impide ser capaces de realizar conductas adecuadas. Su origen es multifactorial, no existe un único factor que sea la causa de su aparición.

3. «Afectan a mujeres en la adolescencia»

Es muy común escuchar hablar o leer sobre los TCA en femenino. La prevalencia de esta enfermedad es mayor en mujeres en la etapa adolescente. Esta etapa vital constituye un mayor riesgo ya que durante ella se configuran aspectos tan importantes como la personalidad, la autoestima, las relaciones sociales… y, por tanto, existe una mayor vulnerabilidad ante un entorno en  el que la presión por tener una imagen corporal determinada es elevada. A pesar de esto, cada vez se diagnostican más casos en hombres y en todas las edades del ciclo vital. Estas enfermedades pueden existir en personas de ambos sexos, en todas las edades y con todos los tipos de cuerpos y pesos corporales.

4. «Son enfermedades crónicas»

Los TCA son enfermedades mentales graves que suponen un riesgo importante para la salud física y mental de la persona afectada. No obstante, la recuperación es posible en el 60% de los casos aproximadamente. Aumentan las posibilidades de recuperación total siempre que se realice un diagnóstico precoz y un abordaje mediante un equipo multidisciplinar especializado. Los casos crónicos también deben tratarse para mejorar la calidad de vida.

5. «Tienen comportamientos compensatorios»

Esta es otra asociación frecuente en los trastornos alimentarios, así como pensar que el único comportamiento compensatorio es la restricción o el vómito autoprovocado. También existen otros comportamientos que se realizan de forma patológica para compensar las ingestas como pueden ser el ejercicio físico excesivo y/o compulsivo, el uso de diuréticos o laxantes… En cualquier caso, no todos los TCA tienen este tipo de comportamientos y no por ello son menos importantes ya que de igual manera provocan un gran malestar en la persona y pueden comprometer su vida. 

Dicho esto, más de 400.000 personas en España sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria. Es importante concienciar a la población sobre la realidad de esta problemática que con frecuencia aparece acompañada de otros problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad o los trastornos de personalidad.

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